miércoles, 20 de mayo de 2009

La Gloria y honra que Dios se merece...

“Anuncien su gloria entre las naciones,
y sus maravillas a todos los pueblos.
Porque el SEÑOR es grande,
y digno de toda alabanza;
¡más temible que todos los dioses!
Nada son los dioses de los pueblos,
pero el SEÑOR fue quien hizo los cielos;
esplendor y majestad hay en su presencia;
poder y alegría hay en su santuario.
Tributen (den) al SEÑOR, familias de los pueblos,
Tributen (den) al SEÑOR la gloria y el poder;
Tributen (den) al SEÑOR la gloria que corresponde a su nombre;
preséntense ante él con ofrendas,
adoren al SEÑOR en su hermoso santuario.
¡Que tiemble ante él toda la tierra!
Él afirmó el mundo, y éste no se moverá.
¡Alégrense los cielos, y regocíjese la tierra!
Digan las naciones: “¡El SEÑOR reina!”
1 Crónicas 16:24-31